Islas del Caribe

Luego de que les conté que el pasado diciembre anduve a bordo del Zenith junto a mi familia en el blogpost anterior, ya era justo que les contara sobre lo que realmente se disfruta en un crucero: ¡Las islas!

En esta ocasión, la ruta seleccionada se llama “Islas del Caribe y Barbados”, de la línea de cruceros Pullmantur. El recorrido comenzó desde Santo Domingo (donde fue el abordaje), en el que visitamos Martinica, Barbados, Granada y San Vincent, para luego acabar nuevamente en Sto. Dgo. Es un crucero de 7 noches, de las que las primeras dos y la última serán de navegación, mientras que los otros días de por medio son de islas.

Como buenos dominicanos, optamos por no hacer ninguna excursión de las que ofrecía el crucero en las islas, pues salían muy caras. La otra opción que tienes, y que fue la que escogimos, es tomar un taxi que te lleva a los puntos más importantes de la isla, y casi siempre salía entre los US$20 y US$30 por persona, y duraban entre 2 a 4 horas.

Aquí debajo les detallo nuestra experiencia en cada una de las islas. ¡Disfruten!

Martinica

Martinica es una combinación extraña, porque es una isla sobria, pero a la vez alegre. Sobria en el sentido de que su gente es bien pesada y distante, o quizás solo sea que uno siempre espera que te reciban de forma hospitalaria como uno lo hace en su país, pero en ese ámbito muy decepcionada. Por otro lado, los colores de Martinique, como lo es su nombre en su idioma natal, el francés, son súper hermosos y llamativos.

Curiosamente, el puerto de Fort de France no es algo del otro mundo, por lo que si esperabas que te recibieran en un quiosco súper chulo, no será así. Sin embargo, la ventaja que tiene este puerto es que inmediatamente lo pasas, estás en la ciudad.  Literalmente en el centro de la ciudad. En esta isla no fue necesario tomar un taxi, pues simplemente todo se podía hacer a pie, y la verdad es que así uno tiene la oportunidad de tomar más fotos y disfrutar de las pequeñas cosas.

Sí, tomamos el mapa que nos dieron al bajar del crucero. ¿La realidad? No lo usamos. Empezamos a caminar por callecitas aleatoriamente, y nos fuimos encontrando con todas las atracciones de la ciudad en nuestro camino, como por ejemplo la Biblioteca, que es súper particular por sus colores y estructura, o la hermosa Catedral de St. Louis.

Luego de que recorrimos el downtown de Fort de France, nos dirigimos a los muelles, en los que había unos botes que te llevaban al otro lado de la isla, donde tienen su playa más atractiva y lo que se pudiera llamar el “Club Náutico” de allá. ¿Y lo mejor de todo? El ticket por ida y vuelta costó US$7 por persona. ¡Bueno, bonito y barato!

Luego de llegar a nuestro destino, nos comimos una pizza, y nos quedamos andando por las tiendecitas. No nos bañamos en la playa, porque bueno… ¡Bastante de esas que tenemos aquí! Pero para el que le guste conocer todos los rincones de donde visita, la playa se veía riquísima.

De Martinica, me llevo sus colores, sus peculiares calles, su confuso francés, su solaso y sobre todo, sus hermosas fotografías.

Barbados

Y finalmente, llegamos a la casa de Rihanna. Sí, a su casa, literalmente. Esta fue la primera parada que hizo el taxista dentro de lo más importante de Barbados, así que ya saben lo que esta artista significa para ellos. Y casualmente, también pasamos por una calle que se llamaba Rihanna…

Honestamente, yo me imaginaba que nos iban a llevar a una casita modesta, pero de esas que aunque sean de campo son hermosas. Pero que va, su casa parecía casi un hotel. Y me pareció hasta un poco burlón, porque si veían las casitas que tenía justo enfrente, no creerían que están en la misma calle. Pero tengo que admitir que me emocioné un poco cuando el taxista nos dijo que Simon Cowell (sí, el juez de X Factor) se estaba quedando ahí porque Riri se la “prestó”, y me puse a cantar a ver si me escuchaba, pero nada de nada.

En Barbados hay monos. No tenía idea de eso, pero en muchos sitios se podían observar a los monitos siendo felices. El taxista se parqueó en una calle rodeada de árboles, nos apeamos y no había pasado ni un segundo y mi mamá ya estaba voceando “Here, here”, porque claro, los monos entiendían, y además, hablaban inglés. Fue súper gracioso porque les empezamos a tirar pedacitos de manzana a ver si nos hacían caso, pero el taxista solo repetía “Bananas man, they love bananas. If you had bananas they would come right to us”. De verdad, en todos los videos que grabé el lo repitió como 10 veces.

Después fuimos a una iglesia, muy bonita, pero bueno, nada del otro mundo. No duramos más de 10 minutos, nos montamos en el taxi y nos dirigimos hacia nuestro siguiente destino: Highland Adventure. Este es el punto más alto de Barbados, y tiene una vista hermosa, además de gift shops donde podrás comprar los disparaticos que a nosotros los turistas nos gustan.

En esto se fueron como dos horas y media, aunque suene que hicimos poco, es que todo quedaba lejos. Pero como personas inteligentes que somos y que aprovechan su “todo incluido” en el crucero, decidimos volver al barco, subir a comer, descansar un ratico y bajar de nuevo. Y así lo hicimos.

Luego de que bajamos otra vez, fuimos al centro de la ciudad de Bridgetown, Barbados. Una fragancia totalmente diferente a lo que habíamos visto. Una ciudad repleta de gente, con un tráfico terrible, muchas lanchas lujosas, mucha vida. Pues les recuerdo que era un 19 de diciembre, víspera de las navidades. Todo estaba decorado de acuerdo a esta hermosa época, y la alegría se sentía. Claro, también se sentía el gentío en las tiendas comprando regalos de navidad.

De Barbados, me llevo sus hermosos detalles, sus monitos, su historia, y la casa de Rihanna. Bueno, no me la llevo, ¡Pero quisiera volver!

Granada

Granada se robó mi corazón, mis ojos. Desde el instante en que abrí la puerta del balcón de mi cabina y pude ver lo que me esperaba por conocer, no podía contener la emoción. Parece una postalita.

Igualmente, en esta isla tomamos un taxi, y les aseguro que este fue el que más vueltas dio y más rindió nuestro dinerito. A Granada le llaman la “Spice Island”, es decir, isla de las especias, porque ellos son los mayores productores de nuez moscada. En el camino se podían observar tiendecitas de especias, y en estas vendían hasta collares hechos de especias súper lindos, pero con un mal olor…

Nuestra primera parada fue en Annandale Falls (Cascada Annandale), en la que para poder entrar y verla, había que pagar US$2 por persona, extra a lo que costaba el taxi. Pero bueno, ya que uno estaba ahí no iba a dejar de entrar a ver las cataratas. Y pagamos los dolaritos, el camino muy bonito, y al fondo vemos lo que parecía un caño de agua. Para no cansarles el cuento, esa era la cascada. Y yo veía a los turistas tomándose fotos y felices, y me puso a pensar… Esta gente considera ese chin de agua una cascada, y es una de las atracciones de su isla. Definitivamente pone las cosas por las que uno se queja en perspectiva.

Luego fuimos a una montaña en donde se tenía una vista al Lago Grand Ethang, que por cierto, tuvimos que pagar de nuevo US$1 por persona para poder entrar, pero valió la pena. Era un paisaje muy particular, pues al fondo se veían las neblinas sobre el lago, el cielo estaba gris, pero a pesar de eso se veía muy hermoso. Nos tiramos muchas fotos, y nos montamos de nuevo en el taxi para seguir la ruta.

Lo siguiente en la lista fue el Fuerte Frederick, pero ustedes supieron que había que pagar más, y la verdad es que no estábamos muriéndonos por ver una casa cayéndose. Así que nos quedamos afuera tirándonos fotos, con una vista increíble, pues estábamos en un punto muy alto y se veía toda la ciudad.

Por último, fuimos a la playa Grand Anse, donde nos encontramos con un puesto de bebidas y frutas súper cool, y claro, nunca falta la foto bebiendo agua de coco aunque te sepa a rayo.

Ya de camino al puerto, se pudo apreciar más el centro de la ciudad de Granada. Es increíble la diferencia que puede haber en unos kilómetros en estas islas, pues hacía unos momentos podías estar en montañas súper empinadas y con curvas súper pronunciadas, y al siguiente en una ciudad que no tenía nada que envidiarle a Grecia.

De Granada, me llevo sus montañas, sus casitas de colores, su contraste.

San Vicente y las Granadinas

San Vicente y las Granadinas es una isla bonita, pero realmente no me encantó. Tomamos un taxi, y en primer lugar, el conductor nos dio un tour por su mercado, donde venden todos los mariscos, frutas, etc. Y eso estaba que no cabía un alma.

Luego fuimos al Fuerte Charlotte, que tenía una vista impresionante de la isla. Ahí no hicimos mucho, pues eso y la Zona Colonial es lo mismo. Ah, y un consejito a las chicas. No se pongan un vestido que le guste dejarse llevar por la brisa tanto como el mío, que van a pasar trabajo.

Luego, nos paramos en medio de una calle, donde había un paradero con una vista al Valle de Mesopotamia. Una vista asombrosa, pero la brisa parece que no quería que tuviéramos una foto decente y en todas parecemos unos locos.

Y ahí se fueron las dos horas, porque todo quedaba súper lejos. Pero cuando ya vamos de camino al puerto, mi padrastro le dice al conductor que nos de una vuelta por el centro de la ciudad, todo esto en inglés. El taxista parece que entendió mal, y pensó que nos iba a dejar ahí. Y cuando llegamos, era el sitio donde estaba el mercado. Y mi padrastro le dice que no nos íbamos a quedar aquí, sino que quería una vuelta por el downtown. Resulta que ese era el downtown.

De San Vicente y las Granadinas me llevo su bendita brisa, su verdor y sus interesantes fotos.

En fin…

1

Como pudieron leer, en este viaje en familia nos la pasamos súper bien. Pues fue un viaje diferente, más para estar tranquilos y relajarnos. Las islas son muy diferentes a todo lo que había visto antes, por lo que siento que fue un viaje al que le saqué el jugo y aprendí muchas cosas nuevas.

En mi opinión, es una excelente oportunidad con la que cuenta nuestro país de que tengamos un crucero que salga desde aquí mismo. Se ahorra dinero, tiempo, y se goza muchísimo. Si tienen alguna pregunta, no duden en contactarme. ¡Espero que se animen y armen su viaje!

Así es como yo lo veo… ¿Cómo lo ves tú?

Un comentario sobre “Islas del Caribe

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s